Respiró hondo y se preparó para explicarlo todo. Yo estaba
expectante, quería ver cuál era su versión para todo lo ocurrido. Y aunque
doliese, quería saber la verdad.
-Dani… Si, ha habido algunas cosas en las que te he mentido.
–y al ver mi cara de resignación me puso la mano en el brazo y me suplicó- pero
por favor, espera a que te cuente todo y ya luego me juzgas como veas. Verás,
ese número que me llamaba, “cari” es Héctor. Y si, aunque sea duro de admitir,
estaba saliendo con él. Pero estaba saliendo, pasado. Hace un mes rompimos,
esto no se lo he contado ni a mis amigas y no sé por qué te lo cuento a ti,
pero te voy a decir todo lo que pasó por mucho que me duela recordarlo. –hizo una
pausa, cerró los ojos y respiró profundamente. Yo le observaba en silencio, sin
hacer comentarios. Continúo con la historia- Era una tarde de abril y llovía.
Había salido pronto del trabajo y, como me pillaba cerca de su casa, decidí
hacerle una visita sorpresa. Yo en ese momento estaba cegada por él, necesitaba
volver a estar entre sus brazos. Caminé las calles que nos separaban debajo de
mi paraguas. Resultó que su portal estaba abierto, “será más sorpresa” pensé.
En que día se me ocurrió sorprenderle… Cuando llamé al timbre no se me ocurrió
pensar en qué encontraría detrás de aquella puerta. Me abrió Héctor, estaba nervioso,
sólo llevaba los calzoncillos puestos. Me preguntó que hacía ahí, me reprochó
el no haber avisado. Yo estaba estupefacta, ¿por qué no me quería ver? No… no
fue hasta que las vi. Había dos chicas… creo que eran brasileñas… Trabajaban en
un anuncio que él estaba dirigiendo… Yo… yo no sabía dónde meterme. –no aguantó
más y rompió a llorar. Y yo no sabía qué hacer, tenía unas ganas arrebatadoras
de abrazarla, de acercarla a mi pecho y susurrarla que se calmase, pero quería
que continuase. Sacó un kleenex de su bolso, se sonó y siguió- Salí corriendo de
allí, no me importaba la lluvia, que mojaba mi ropa y se mezclaba con mis
lágrimas. En realidad hice lo mismo que tú has hecho hoy, –era la primera vez
que dejaba de mirar hacia el suelo para mirarme a los ojos- no pregunté, todo
resultaba obvio, saqué mis propias conclusiones. Corrí a mi casa y allí me
encerré a llorar durante días, apenas comía y no quería hablar con nadie.
Apagué el móvil y lo guardé en un cajón, no soportaba ver tantos y tantos
mensajes de él. Después de una semana de depresión decidí que no valía la pena
estar mal por él. Cogí el teléfono y le deje las cosas bien claras. Desde entonces
decidí que sería yo la que utilizaría a los chicos cuando yo quisiese, que no
iba a volver a ser el juguete de nadie. Pero desde hace unas semanas, me llama
todos los días diciendo cuánto me echa de menos, que me quería de verdad… Y
nunca le he dado esperanzas, quería seguir siendo fría y manipuladora, quería
seguir controlando a los chicos, aunque fui tonta y no cambié el nombre del
contacto. Él no entendía por qué no le daba otra oportunidad, pero yo no me
quería dejar volver a llevar por el amor, ¿para qué? ¿Para qué me hiciesen
daño? No, gracias. Pero ha habido un problema, has aparecido tú y has roto
todos mis esquemas. Martínez, esto puede sonar muy cursi, pero has puesto mi
vida patas arriba en menos de un día. Dani, sé que me arrepentiré por decirte
esto en estas circunstancias, en este sitio tan poco romántico y que
seguramente te reirás de mí por decirlo, pero te quiero.
Me quedé en blanco. No me imaginaba esa historia. No creía
que fuese así. ¿Y qué la digo yo, si he sentido lo mismo? Porque… yo creo que
también la quiero. No, no lo creo, lo siento. Pero aun faltan cosas por dejar
claras. Eso sí, no la quiero ver así, es que no soporto verla triste, la tengo
que hacer reír.
-Es cursi. –le digo con una sonrisa. Ella suelta una pequeña
carcajada, lo he conseguido. Y, al ver que mi actitud mejora, sigue sus confesiones
más tranquila.
-Ahora va a sonar patético que te diga esto, pero quiero ser
100% sincera contigo, no quiero más secretos entre nosotros. Sé cómo te llamas
no sólo por mi prima, yo también he visto muchos de tus programas, Daniel
Martínez Villadangos. Y sonará tonto, estúpido o infantil, o las tres cosas,
pero es que cuando te vi por primera vez en persona ayer, gracias a mi prima,
tenía ganas de gritar y de abrazarte como todas las demás. Pero pensé “Raquel, ya
eres madura para esto” y conseguí mantener la compostura. Eso sí, cuando te vi
entrar en la discoteca, di mil gracias al destino y cuando fuiste a la barra no
desperdicié la oportunidad. Sabía que si te decía que te conocía no me harías
caso, por eso decidí hacerme la tonta. Y créeme, fue una buena decisión, no me
arrepiento. Claro, ahora puedes pensar que ha sido todo para usarte, para
acercarme a ti, que todo ha sido puro teatro, pero yo te digo que no. Dani,
nunca había sentido algo tan fuerte. Lo siento mucho si te he molestado, espero
que olvides este día pronto o puede que el destino vuelva a cruzar nuestros
destinos, hasta siempre. –y despidiéndose de esta manera, abrió la puerta del
coche.
No la dejé ni poner una pierna en el suelo, la agarré del
brazo y la obligué a mirarme a los ojos. Sus ojos verdes me miraban, incrédulos
y llorosos. Fue entonces cuando yo me liberé y dije todo lo que sentía:
-Raquel, -me reía, todo me parecía tan irreal- la verdad es
que me ha dolido un poco que me conocieses y me hayas mentido, pero ahora no te
puedo dejar ir. Ahora no me puedo olvidar de ti, Raquel. La verdad, es que yo
siempre he sido como ese tal Héctor, yendo de flor en flor, sin pararme en
pensar en compromisos ni en el daño que pudiese sufrir la otra persona. Pero
contigo… Contigo es diferente. Raquel, si hoy me hubieses dado igual, te
hubiese dejado sola en el parque, sin preocuparme en volver a recogerte. Pero
no puedo, no me permito imaginar que alguien te haga daño y suena patético, lo
sé. Respecto a Héctor… no sabes los celos que he sentido cuando me has contado
cómo te sentías cuando estabas con él y si no te deja en paz, ya iré yo a
decirle cuatro cositas, pero no te voy a perder. ¿Sabes por qué no te voy a
perder, Raquel? Porque te quiero, y no sé si me arrepentiré de decirlo como tú
has dicho antes, pero es lo que siento.
Los dos nos mirábamos, ella con los ojos encharcados por las lágrimas. Nuestras manos se habían juntado y sonreíamos como dos enamorados, como
lo que éramos. No hizo falta que ninguno lo dijera, simplemente pasó, como
anoche en la discoteca y nuestros labios se buscaron, ansiosos por haber estado
tantas horas separados. Sujeté su cara entre mis manos y ella revolvía mi pelo,
enlazando sus dedos entre mis revoltosos mechones. Subió el grado de pasión del
beso, nuestras lenguas no dejaban de jugar y yo la mordía cariñosamente el
labio. Queríamos acabar lo que anoche empezamos, los dos lo sabíamos. Nos
miramos a los ojos y ella separó nuestras bocas lo justo para decir:
-Te mentí en otra cosa… En realidad vivo con una amiga y
ella se ha ido de viaje esta semana. -y dicho esto se mordió el labio, sensualmente.
Los dos sonreímos, al final el día no acabaría tan mal. Cogí las llaves del coche y me dejé
arrastrar por ella, que me llevaba de la mano corriendo hasta su portal. Creo
que van a tener razón los que dicen que lo mejor de las peleas son las
reconciliaciones.
¡¡¡VIVA EL AMOR Y LA CONFIANZA!!! ¡¡¡VIVAAAAA!!! ¡Me encanta muchísimo el cap! ¡Qué manera tan perfecta de arreglar todo, chiqui! ¡Me encanta cómo se asinceran (¿?)! ¡Me encanta mucho que digan la verdad!
ResponderEliminar"pero te quiero." -> ¡¡Viva el primer te quiero de la historia!! ¡¡Vivaaaa!!
"espero que olvides este día pronto o puede que el destino vuelva a cruzar nuestros destinos, hasta siempre. " -> Qué despedida más triste, shiquilla... Yo leer esto a estas horas, po' como que no, que estoy más llorona de lo normal...
"¿Sabes por qué no te voy a perder, Raquel? Porque te quiero" -> ¡¡ME MUERO POR DENTRO!! ¡¡Y POR FUERA!! ¡¡Y MENTALMENTE!! ¡LOVE IS IN THE AIRRRR...!! JAJAJAJAJA
"nuestros labios se buscaron, ansiosos por haber estado tantas horas separados. Sujeté su cara entre mis manos y ella revolvía mi pelo, enlazando sus dedos entre mis revoltosos mechones" -> Uy, uy, uy... Aquí supe yo que iban a haser cositas de mayores.. Juas juas juas... Qué briboness... (se escribe así?!)
"-Te mentí en otra cosa… En realidad vivo con una amiga y ella se ha ido de viaje esta semana. -y dicho esto se mordió el labio, sensualmente." -> Y aquí ya super 100% que iban a haser cositas de mayores... Uuuuh... qué maloos... JAJAJAJA
¡Me encanta el cap! ¡Leer a esta hora tus caps es bueno!
¡Siguiente!
Te loveeee!