Volví a abrir los ojos. Las 10:30 de la mañana. Esta vez no
había tenido ninguna pesadilla, pero seguía recordando lo que tenía pensado
prepararle a Raquel. Salté del sofá con energía y me dirigí al baño. Allí me
asee lo menos ruidoso que pude, no la quería despertar antes de tiempo.
Entre en mi habitación, donde comprobé que ella seguía
durmiendo sobre mi cama. Tenía dibujada una sonrisa en el rostro y me pregunté qué
soñaría. ¿Estaría soñando con nosotros? Me encantaba pensar que sí, aunque fuese una locura. Embobado observando cada milímetro de su cuerpo, que se escondía tras
la colcha, me di cuenta que o me daba prisa, o me pillaría antes de terminar la
sorpresa. Cogí rápidamente mis vaqueros y una camiseta de algodón que es a por
lo que había ido a la habitación y, tras echarle de nuevo otra dulce mirada,
salí en dirección de a la cocina.
Encendí la cafetera y preparé café. Mientras se hacía y un delicioso olor se extendí por la casa,
exprimí unas naranjas para hacer zumo y en un plato preparé fruta: cerezas,
naranjas y manzanas, mientras en otro ponía galletas y bizcochitos. Quería que
fuera un gran desayuno, teníamos que coger fuerzas para el día que nos
esperaba.
Esperé hasta que Raquel despertarse sentado en una silla.
Volví a recordar el sueño que había tenido. ¿Qué significaría? Sentí tanta
curiosidad que terminé buscándolo en Google. Tecleé “significados de los sueños”
y cliqué en el primer resultado. Era una página un poco liosa, pero al final investigando
descubrí que había que cliquear en la letra por la que empezase la palabra
clave del sueño. ¿Cuál era la mía? ¿Abandono? ¿Desamor? ¿Engaño? ¿Traición? Me
decanté por la opción de “desamor” por ser la más amplia y la que mejor
explicaba el sueño, asi que clique en la D. Baje el cursor hasta dar con la palabra
“Desamor”, pero nada, la palabra no existía en el diccionario de los sueños.
Probé con “abandono”. En la palabra abandonar, encontré la siguiente
explicación del sueño: “Si sueña que le
están abandonando significa, que la gente que tiene alrededor le adora y habrán
reconciliaciones.” Ósea que no era malo el sueño… Pensé en con quién me podría
reconciliar y sonreí. La verdad es que entre nosotros las cosas no habían
acabado muy bien, pero yo si creía en la reconciliación, aunque ahora sólo
fuese para ser amigos, porque Raquel me había tocado el corazón más rápido y
con más fuerza que nadie lo había conseguido antes. De todas formas, viendo
esto del sueño, puede que me animase a llamarla un día de estos, pero sin que
Raquel estuviese cerca. No quería que pensase nada raro. Y es que, aunque nos
conociésemos ayer, no estaba dispuesto a perderla. En poco tiempo se había
convertido en mucho para mí.
Justo cuando dejaba el portátil encima de la mesa y estaba a
punto de encender la tele, oí ruidos en la habitación. Raquel se debía acabar
de despertar, y no podía imaginar lo que tenía pensado para hoy. Ahora lo único
es si ella estaba dispuesta a aceptar el plan. Esperé impaciente a que su
cuerpo atravesase la puerta del salón. Quería volverla a ver sonreír y, sobre todo, volver a probar sus labios.
Por partes:
ResponderEliminarHas subido el cap justamente cuando estaba pensando en él. LOL. Jjajajaajaja.
Ay, en serio, necesito saber más. Saber qué tiene preparado, qué quiere hacer con ella..!! Y jo, quiero ver cómo se dan los buenos días;)
Me encanta mucho mucho mucho!!!
Quiero el siguiente!!!
Te quiero, Miri!